
NIÑO 3 : 5 años, 8 meses.
Se pone muy nervioso cuando tiene que dirigirse a otros niños y le cuesta mucho expresarse, por lo que se le escapa la mano de vez en cuando para conseguir lo que quiere. A la hora de hablar, se lía, su lengua es un poco traicionera y tiene dificultades para mover bien la boca, por eso la gente no le entiende. Le resulta más fácil actuar rápidamente quitándole los juguetes a los niños, empujarles, hablarles mal, pero es que pasa mucha vergüenza cuando intenta hablar bien porque a veces le sale mal y los demás se ríen de él.
Tiene muy pocos amigos y pase lo que pase siempre le regañan a él, es la dificultad de no saber explicarse y que la gente entienda que hace falta mucha paciencia con él.
Es feliz con su estimuladora, ya que le ayuda muchísimo a comportarse como un niño de casi 5 años, y no de 3; desde que la conoce no pega tanto a los niños, no grita, escucha a los demás, y va teniendo más amigos. Pero sigue necesitando mucha ayuda para aprender a hablar y a jugar con los demás niños. Conscientes de que siempre va a ir más retrasado en el colegio que el resto de sus compañeros de clase, porque se despista mucho y quiere enterarse de todo lo que pasa a su alrededor aunque no le interese, le cuesta atender y entender las cosas que le explican, pero su estimuladora le ha enseñado cómo estar más atento y cómo hacer bien los círculos, cuadrados, las líneas y muchas más cosas del cole.
Tiene que seguir aprendiendo y demostrar a todos que seguramente algún día pueda aprender las letras y así leer y escribir. La logopeda se preocupa de su lenguaje, se empeña en que la escuche, repita un montón de palabras y así poder hablar mejor, aunque de vez en cuando intente escaquearse de este trabajo, porque le gustan mucho las bromas.
Le encanta jugar, pero tiene problemas para saltar, hacer equilibrios, ponerse a la pata coja, y más juegos que sus amigos ya saben hacer y él no, por eso muchas veces no quieren acercarse a el, ni compartir sus juegos, por eso su terapeuta ocupacional le enseña a hacer circuitos de coordinación, ha aprendido los juegos que ahora comparte con sus amigos y se afana en enseñarnos lo mucho que aguanta a la pata coja, saltando, corriendo, pasando por encima de una línea sin caerse.
A pesar de la preocupación del médico (que pensaba que no aprendería nada trás la operación que le hicieron al poco tiempo de nacer para evitar que su cabeza se deformara más tanto por fuera como por dentro) porque casi no podía utilizar sus manos, no tenía apenas fuerza ni sabía casi hacer movimientos con ellas ni utilizar los dedos, también a aprendido a utilizarlas
Es necesario que siga con sus tres profesoras porque le están enseñando cómo afrontar un montón de problemas y muchos trucos para resolverlos.